jueves, 20 de marzo de 2014

Revoloteo del amante inconsistente.



Sabes que provocas el vacío
que predicas el hueco
al trasladar tu inocencia
de cuerpo en cuerpo.


Conoces los puntos de anclaje más ocultos
y desde la mirada de “casi” mujer u hombre
habitas y demoras tu perfil en todo.


Retráctil, a veces punzas, horadas
vences la armonía del propio velo
retozas y relames lo mejor de cada mundo.


Y los momentos todos se revelan sacrificio
una falsa hecatombe sin grasas o humo
imagen rellena de aire, casi entorno.


Mientras acaricias con tu levedad de mar tranquilo
la concha rediviva lastrada de tesoros
y logras que esparza toda su simiente.


Mientras se devanea el tiempo cautivo
de tu sonrisa terrible y juvenil
de tu diente idolatrado ya colmillo.

Mientras paciente y mínimo el gesto
amartilla la sien y la hunde
y caen las ideas sobre el rostro.


En ese lugar donde no quedan relojes
el pasar a memoria es ademán
y volverse pensamiento es instante.


Cuando ya no olvidas pero finges
que han venido a visitarte tantos
porque en los pasillos solo hay silencio.


Cuando esta teatralidad se vuelve ingrávida
aleteo, susurro, incapacidad de contar
y te deshaces en alma de lágrima.


Siquiera cuando lloras eres tan frágil
que te rompes, te quiebras en fisura
y se presiente tu marcha en el arco de la ceja

En el matemático mudar, ensayada postura
que invierte los papeles del amante enamorado
que debe morir, morir de ti, que le abandonas.

----------------------------------------

Ferran Garrigues Insa


No hay comentarios: