sábado, 12 de abril de 2014

Desde el cuerpo mudable.



En la soledad del abandono 
yace un cuerpo ya nunca mío.

Una voz vacía 
un horizontal estrato de ecos y síntomas.

Un pulso lento
cada vez más lento
y más horizontal.

Hasta alcanzar el profundo silencio 
de lo que se evade
aire precioso entre los dedos.

O quizás la palabra nunca dicha 
que retendrán los labios 
absortos para siempre.

Es el ojo que ya busca asideros 
más allá de las cosas comunes
sobrepasándolas, superándose 
abandonando los lugares tranquilos
afianzando su interés 
en las esquinas blancas de los techos
dejando el bullicio detrás, detrás en algún fondo
donde ya no merece la pena regresar.

Es el labio que tiembla
la mano que no desea ser tocada
el dedo que acaricia levemente para huir
porque ya no desea quedarse
no desea esperar
no quiere albergar esperanza
ninguna esperanza 
que haga mella en su inevitable reposo
porque ya se cae en los límites del sueño
y no se levanta nunca, ya no corretea
y sin embargo todas las líneas 
de todas sus acciones 
la hacen temblar todavía
la hacen desear todo el silencio antes del silencio
que se apaguen poco a poco las ideas de los otros
en el fondo primario de su consciencia
y quedarse vaga esta ficción del yo
acurrucada, estéril, sin memoria del llanto
desapareciendo.

-------------------------------------------

Ferran Garrigues Insa

No hay comentarios: