viernes, 4 de abril de 2014

Un imperio sin voz.



Demasiadas palabras
a cada uno de nosotros 
lo han dejado sin palabras
por cruzar el vasto erial
donde el hombre termina
y levantar polvareda
donde el camino
no necesita habitar la lengua
ni el habla
ni la voz
ni el signo
ni la ofrenda.

Aquí, superar el tedio
de toda la mansedumbre
romper el ritual
escapar del trance
resumir el mito
cuestionar la cultura
producir el cambio
accionar lo inesperado
proyectar la revolución
se convierte en aliento.

Mostrar la voz
la única voz posible
con un grito hecho de silencio
dejar el ojo y la conciencia
permitirle al tiempo preparar su mella
sentir que todo tiene su origen
en el mismo horizonte
no temer las cadenas
las vallas
los muros
no temer la desaparición
evitar desorientarse
soportar la carga con liviandad
mantener eterno el manantial
para saciar la sed
de todos los caminantes.

Mirarse en el fondo de los cuévanos
el reflejo constante del universo
la carne manifiesta
el sentimiento precioso
fraternalmente compartido
llamado confianza.

Perder el miedo, no alentarlo
callar, no decir, emocionarse
pacificar, resolver, reír
ofrecer, entregar, abalanzarse
sin perder, sin acaparar
dar todo, que todo se devuelve
dar más, que todo se multiplica.

En este imperio mudo
que nunca nos engaña.

---------------------------------------

Ferran Garrigues Insa

1 comentario: