sábado, 3 de mayo de 2014

Oriente.



Si la distancia adormece el alma
bajo el yugo preclaro de fuegos nocturnos
si el odio fraterno se vislumbra opaco
y los pulmones se calcinan
para desaparecer junto a sus ideas
dentro de edificios trampa
fundamentales estrategias
donde los violentos medran
acabando con el cambio.

Si cabe decidir, irse o quedarse
porque todos somos niños 
sin padres ni madres, abocados a la búsqueda
dejadnos salir, dejadnos salir
dejadnos ser, dejadnos la vida
que es suficiente colmo de dolor y dureza
no queméis a los hombres 
que piensan distinto a vosotros
no matéis la carne
que porta tal vez la esperanza.

No importa que fronteras sean
ni que intereses os muevan
respetad a vuestros congéneres
no asesinéis a los que creen diferente
que todo es variedad y virtud
que nada sea recoger ascuas
ni erigir cementerios
que no vuelva esta tristeza
contaminada de sangre
que no vuelva.

No dejéis que caigan
sobre el asfalto de vuestras ciudades
los cuerpos blandos adormecidos
no les alcéis del suelo
como peleles sin decencia
no les hagáis perder lo digno
dejadles, hablad, llegad a un acuerdo
porque vendremos a defenderles
desde todas las esquinas del mundo
vendremos
todo lo injusto
a recriminaros
gota a gota
toda la sangre 
a devolveros.

Para, si podéis 
lavaros todavía las manos
con sus restos
mirar a los ojos de los hijos de todos los muertos
dejar que la paz transite
antes de la violenta despedida
donde nosotros y otros tantos
todavía pueden señalar
cada corte y cada herida
de todas las palabras
que no sabéis decir.

---------------------------------------

Ferran Garrigues Insa

No hay comentarios: