viernes, 13 de junio de 2014

Tu sueño, muchacha, tu sueño.



May the night save your dreams.

Conjuro en el silencio
palabra sobre palabra
pasando el paladar
hasta el susurro
siseo el viento que expiro
lanzo el verbo
para que duermas
y salir a decirte
en la profundidad del sueño.

Mantener la vigilia
para horadar tu pelaje
olerte en el linde
donde maceras los días
en completa ausencia
en el ensimismamiento
que trae la calma
a los que se pierden
durante la noche.

Estar cerca, detrás de las cosas
entre los escombros de la última pesadilla
tocarse en la distancia terminal de la desconexión
infiltrar una imagen en el hueco del imaginario
descubrir al eterno pasajero saltando las cornisas
que promete siempre demasiado
juglar suficiente y medio juglar
que canta a la simetría de nuestra contemplación
diciendo verdades como estrategia del encuentro.

Pensar la inmersión en el frío aliento de esta nocturnidad
retozar en los campos infinitos de este nuevo territorio
sintiendo toda caricia dentro de la piel
vuelta del revés para retenerlas todas
catatonia alimenticia en el perfil de la quietud
onironauta fraccionado en signos puros
que se abalanzan buscándote el beso
cordón umbilical conocedor de la presencia
que se ubica en este epicentro de la revelación.

Paseo alquímico
promesa limítrofe
precioso pensamiento
destinado a sobrevivirnos
más allá del tiempo
después del último sendero
donde acabamos encontrándonos.

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Ferran Garrigues Insa

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Usted desenvuelve con maestría en todos los registros variopintos de la poética. Felicidades.

Ferran Garrigues dijo...

Gracias a usted por leer.